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15 abril 2026

Los compositores favoritos de Goethe

En Classicapedia: Johann Wolfgang von Goethe, Carl Philipp Emanuel Bach, Wolfgang Amadeus Mozart, Johann Friedrich Reichardt, Carl Friedrich Zelter

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Los compositores favoritos de Goethe

Johann Wolfgang von Goethe (1749–1832), una de las figuras fundacionales de la literatura alemana y figura central del Sturm und Drang y del Clasicismo de Weimar, estuvo profundamente influido por la música y mantuvo un trato estrecho con varios de los compositores más destacados de su tiempo. A continuación, una visión narrativa y detallada de sus compositores favoritos, con fechas, lugares y encuentros clave.

Admiración intelectual

Goethe nunca conoció en persona a C. P. E. Bach, pero lo tuvo en alta estima intelectual y artística, sobre todo durante sus años de formación.

Mientras vivía en Leipzig (1765–1768), Goethe se familiarizó con el emotivo Empfindsamer Stil de Bach, que encajaba con la estética de los inicios del movimiento Sturm und Drang.

La expresividad retórica, casi literaria, de la música de C. P. E. Bach impresionó profundamente al joven Goethe y ayudó a dar forma a sus propias ideas sobre la expresión emocional.

Reverencia y simpatía poética

Goethe admiraba enormemente a Mozart, a quien consideraba "un genio natural, como Shakespeare".

En 1786, Mozart comenzó a trabajar en música para el drama de Goethe Egmont, proyecto que nunca llegó a completarse y que más tarde Beethoven llevaría a cabo de forma célebre.

Goethe escribió en una ocasión:

"Mozart entendía el drama alemán mejor que nadie. Podría haberlo elevado a alturas inimaginables."

En una carta de 1827, Goethe reflexionó:

"Mozart fue el más grande de todos. Su música me habla como si fuera mía."

Compositor de los primeros poemas de Goethe

Reichardt fue uno de los primeros compositores en poner en música poemas de Goethe, entre ellos Heidenröslein y Der König in Thule.

Se conocieron en Weimar en 1780, y Goethe apreciaba la claridad de Reichardt y su fidelidad a la palabra poética.

En sus conversaciones con Eckermann, Goethe reconoció que Reichardt había captado el espíritu poético de sus versos mejor que ningún otro compositor de aquel período.

El confidente musical más cercano de Goethe

Zelter fue el amigo musical más íntimo de Goethe: intercambiaron más de 900 cartas entre 1796 y la muerte de Goethe en 1832.

Goethe valoraba la contención clásica de Zelter y su actitud crítica frente a los excesos románticos.

Zelter, director de la Sing-Akademie de Berlín, presentó más tarde a su discípulo Felix Mendelssohn a Goethe en 1821, dando lugar a uno de los encuentros musicales más significativos de la última etapa de la vida de Goethe.

Una admiración compleja y un choque personal

Beethoven puso en música el drama de Goethe Egmont en 1809–1810 (Op. 84), composición que Goethe elogió por su poder dramático.

Los dos se encontraron en Teplitz (Bohemia) en 1812, un encuentro legendario por su tensión:

Goethe se sintió incómodo ante el comportamiento desafiante y poco refinado de Beethoven.

Beethoven, a su vez, criticó la deferencia de Goethe hacia la formalidad aristocrática, escribiendo:

"Goethe disfruta demasiado de los círculos cortesanos, más de lo que conviene a un poeta."

Pese a sus diferencias personales, Beethoven veneraba a Goethe como el mayor poeta alemán, y Goethe siguió admirando el genio de Beethoven, aunque con reservas.

El niño prodigio que cautivó a Goethe

En 1821, Zelter llevó al joven Felix Mendelssohn, de 12 años, a visitar a Goethe en Weimar.

Goethe quedó asombrado por la brillantez del muchacho, al que comparó con el joven Mozart:

"Este muchacho es un milagro. Lo que ya comprende de la música, otros no lo alcanzan en toda una vida."

Mendelssohn tocó para Goethe a Bach, Mozart y obras propias durante varios días.

Este encuentro conmovió profundamente al poeta envejecido y reafirmó su convicción de que el genio tiene el poder de renovarse a través de las generaciones.

El ideal clásico de la reforma operística

Aunque nunca lo conoció, Goethe tenía a Gluck en gran estima por sus reformas de la ópera.

Las óperas Orfeo ed Euridice e Iphigénie de Gluck resonaban con el ideal de Goethe de armonía entre poesía y música.

Goethe había soñado con que Gluck pusiera en música Ifigenia en Táuride, considerándolo el único compositor realmente capaz de captar el drama clásico en la música.

Una oportunidad perdida

Goethe y Schubert nunca se conocieron, y es probable que Goethe nunca escuchara los Lieder de Schubert, aunque Schubert puso en música más de 70 poemas de Goethe.

Entre ellos están Erlkönig, Gretchen am Spinnrade y Heidenröslein, hoy considerados obras emblemáticas del género del Lied.

Fiel a Zelter y Reichardt, Goethe pudo considerar la audacia armónica y la sentimentalidad romántica de Schubert como excesivamente floridas, lo que podría explicar su silencio.

Conclusión

Los compositores favoritos de Goethe reflejan sus ideales estéticos personales de claridad, contención y nobleza emocional. Aunque respetó el genio revolucionario de Mozart y Beethoven, se sintió mucho más cómodo con músicos como Zelter y Reichardt, que enfatizaban la fidelidad al texto y la proporción clásica.

Su último gran encuentro musical, con Felix Mendelssohn, estuvo lleno de asombro y reverencia: un símbolo del traspaso de la antorcha de la Ilustración al Romanticismo.