22 septiembre 2026
Johannes Brahms y Adele Strauss en Bad Ischl
En Classicapedia: Johannes Brahms, Richard Mühlfeld

La fotografía muestra a Johannes Brahms (1833–1897) sentado junto a Adele Strauss (1856–1930), la tercera esposa de Johann Strauss II (1825–1899). Se encuentran en la terraza o el balcón de la residencia de los Strauss en Bad Ischl, en el Salzkammergut austriaco. La colección del Museo de Viena identifica explícitamente a las dos figuras y atribuye la fotografía a Rudolf Krziwanek (1843–1905). El museo la data simplemente como anterior a 1897, aunque otras fuentes la sitúan alrededor de 1894–1895.
Hace falta una aclaración importante, porque algunas reproducciones comerciales contienen un error: Adele Strauss no era la esposa de Brahms, sino la de Johann Strauss II. Incluso un pie de foto de Getty la ha identificado erróneamente como «su esposa». El catálogo del Museo de Viena confirma correctamente que la fotografía muestra a Brahms con Adele Strauss en la residencia familiar de Bad Ischl.
Bad Ischl fue uno de los lugares clave en los últimos años de la vida de Brahms. Había visitado la región por primera vez en 1867, pero entre 1889 y 1896 regresó cada verano. Allí encontraba tranquilidad, daba largos paseos, componía y se reunía con amigos del mundo de la música, la literatura y la ciencia. Entre ellos destacaba Johann Strauss II.
Strauss también empezó a pasar largas temporadas en Bad Ischl y acabó instalándose en una villa de la zona. Brahms era un visitante frecuente de la casa. Una carta de Brahms a su editor Simrock, fechada el 12 de julio de 1892, menciona explícitamente que Strauss estaba allí y refleja el ambiente distendido que compartían los dos hombres durante sus veranos.
La fotografía pertenece, por tanto, a un entorno privado más que a una ocasión oficial. Brahms aparece sentado junto a una mesa con café o té mientras sostiene un cigarro; Adele, elegantemente vestida, posa a su lado. La escena transmite una intimidad doméstica muy alejada de los retratos de estudio rígidos habitualmente asociados a ambos compositores.
Adele Strauss, nacida Adele Deutsch, había enviudado a una edad temprana y más tarde se convirtió en la tercera esposa de Johann Strauss. Su papel en la vida del compositor fue considerable: actuó como colaboradora, organizadora y, en gran medida, administradora de su carrera. Tras la muerte de Strauss en 1899, trabajó activamente para preservar y promover su legado.
La relación de Adele con Brahms fue también cordial y directa. Se conserva una tarjeta escrita por ella a Brahms desde Viena el 6 de octubre de 1896, hoy en poder del Brahms-Institut, prueba documental de que el contacto entre ambos no dependía únicamente de Johann Strauss.
A primera vista, Brahms y Johann Strauss podrían parecer compositores de mundos opuestos. Para muchos, Brahms encarnaba la gran tradición sinfónica y de música de cámara alemana; Strauss era el maestro del vals, la opereta y la música de baile vienesa. Sin embargo, existía una auténtica admiración mutua.
Su amistad se volvió especialmente estrecha a partir de finales de los años ochenta. Brahms admiraba profundamente la música de Strauss e incluso le recomendó que trabajara con su propio editor, Fritz Simrock. Strauss, por su parte, dedicó a Brahms el vals Seid umschlungen, Millionen!, op. 443.
También se conserva una famosa fotografía de los dos hombres, tomada por Rudolf Krziwanek en Bad Ischl en 1894, en la galería de la villa de Strauss. La existencia de esa serie fotográfica hace muy probable que la imagen de Brahms y Adele pertenezca al mismo ambiente social y quizá a una sesión realizada en la misma época.
La relación entre Brahms y Adele dio lugar a una de las anécdotas más célebres de toda la biografía del compositor. Adele poseía un abanico en el que pedía a músicos y artistas que dejaran su autógrafo.
Cuando llegó el turno de Brahms, en lugar de escribir un fragmento de una de sus propias obras, anotó las primeras notas de An der schönen blauen Donau — El Danubio azul de Johann Strauss y añadió debajo:
«Leider nicht von Johannes Brahms».
Es decir:
«Por desgracia, no de Johannes Brahms».
La historia está documentada reiteradamente en la bibliografía sobre ambos compositores y revela hasta qué punto Brahms admiraba sinceramente a Strauss.
No era una ironía despectiva, sino todo lo contrario: Brahms decía que habría querido ser el autor de esa melodía.
La datación aproximada de 1894–1895 sitúa la imagen muy cerca del final de la vida de Brahms. Para entonces ya había completado prácticamente toda su obra mayor y componía las extraordinarias obras tardías asociadas al clarinetista Richard Mühlfeld, además de sus últimos ciclos para piano y, poco después, los Vier ernste Gesänge, op. 121 y los preludios corales de op. 122.
Brahms siguió visitando Bad Ischl hasta 1896 y murió en Viena el 3 de abril de 1897. Johann Strauss le sobrevivió solo dos años, falleciendo el 3 de junio de 1899.
Esto convierte lo que parece una escena sencilla —dos amigos tomando café en una terraza— en un documento de enorme valor histórico. No vemos aquí la figura monumental de Johannes Brahms, sino al hombre de los últimos años de su vida, sentado con comodidad en casa de amigos, fumando y compartiendo uno de esos veranos en los que Bad Ischl se había convertido casi en una segunda vida para él.
Y la mujer sentada a su lado no es un personaje secundario: Adele Strauss formaba parte de aquel pequeño círculo íntimo que unía a Brahms con Johann Strauss y que nos ha dejado algunas de las imágenes más humanas de los grandes compositores de la Viena de fin de siglo.